
Riesgo Eléctrico: Identificación, Prevención y Control
La energía eléctrica es indispensable para el desarrollo de las actividades industriales, comerciales y de servicios. Sin embargo, cuando no se manipula adecuadamente, puede generar accidentes graves que afectan la salud de los trabajadores, ocasionan daños a equipos e instalaciones y pueden incluso provocar la muerte. Por ello, la identificación y el control del riesgo eléctrico constituyen una prioridad dentro del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST).
¿Qué es el riesgo eléctrico?
Se entiende por riesgo eléctrico la posibilidad de que una persona sufra lesiones o daños como consecuencia del contacto directo o indirecto con la energía eléctrica. Este riesgo puede estar presente en instalaciones, equipos, herramientas, tableros eléctricos, extensiones, conexiones defectuosas o actividades de mantenimiento.
Principales peligros asociados al riesgo eléctrico
Entre los peligros más comunes se encuentran:
- Contacto directo con conductores energizados.
- Contacto indirecto con masas metálicas accidentalmente energizadas.
- Sobrecargas eléctricas.
- Cortocircuitos.
- Arcos eléctricos.
- Instalaciones defectuosas o deterioradas.
- Uso inadecuado de extensiones y multitomas.
- Falta de mantenimiento preventivo.
- Manipulación de equipos eléctricos en ambientes húmedos.
Consecuencias de los accidentes eléctricos
Los accidentes eléctricos pueden generar:
- Quemaduras leves, graves o profundas.
- Electrocución.
- Paro cardiorrespiratorio.
- Lesiones musculares y neurológicas.
- Caídas por reacción al contacto eléctrico.
- Incendios y explosiones.
- Daños materiales en equipos e infraestructura.
Medidas de prevención
Para reducir la probabilidad de accidentes eléctricos es fundamental implementar las siguientes medidas:
1. Inspección periódica
Realizar inspecciones frecuentes a cables, enchufes, tableros eléctricos y equipos para detectar daños o anomalías.
2. Capacitación del personal
Capacitar a los trabajadores sobre los peligros eléctricos, procedimientos seguros de trabajo y actuación en caso de emergencia.
3. Uso de elementos de protección personal
Utilizar los elementos de protección requeridos para cada actividad, tales como:
- Guantes dieléctricos.
- Calzado de seguridad dieléctrico.
- Gafas de protección.
- Casco de seguridad.
- Ropa de protección contra arco eléctrico cuando aplique.
4. Aplicación de bloqueo y etiquetado
Antes de realizar mantenimientos o reparaciones, se debe aplicar el procedimiento de bloqueo y etiquetado (LOTO), garantizando que la fuente de energía permanezca desenergizada.
5. Cumplimiento de normas técnicas
Todas las instalaciones eléctricas deben cumplir con la normatividad vigente y ser intervenidas únicamente por personal competente y autorizado.
Recomendaciones para los trabajadores
- No manipular equipos eléctricos con las manos húmedas.
- Reportar inmediatamente cables dañados o conexiones defectuosas.
- No realizar reparaciones improvisadas.
- Mantener despejados los tableros eléctricos.
- Utilizar únicamente equipos en buen estado.
- Respetar la señalización de seguridad.
- No sobrecargar tomas eléctricas o extensiones.
Actuación en caso de accidente eléctrico
Si ocurre un accidente eléctrico:
- No tocar directamente a la persona afectada mientras esté en contacto con la corriente.
- Cortar la energía desde el interruptor principal si es posible hacerlo de manera segura.
- Solicitar ayuda médica inmediata.
- Aplicar primeros auxilios únicamente si se cuenta con capacitación para ello.
- Reportar el incidente según los procedimientos establecidos por la empresa.
Conclusión
El riesgo eléctrico está presente en múltiples actividades laborales y puede tener consecuencias severas cuando no se adoptan medidas de control adecuadas. La prevención depende del compromiso de la empresa y de los trabajadores mediante la capacitación, el mantenimiento de las instalaciones, el uso correcto de los equipos y el cumplimiento de los procedimientos de seguridad. Trabajar con electricidad exige responsabilidad, conocimiento y una cultura permanente de prevención.

